Las varillas de los palos nunca se desgastan, pero hay que saber cuando cambiarlas

El mantenimiento de las varillas

Jueves 04, noviembre 2010

En la sección "Taller profesional", Carlos García aborda una vez más un elemento tan fundamental como es la varilla de un palo de golf. En este caso se centra en el mantenimiento de dichas varillas que, si bien no se desgastan, conviene saber y conocer cuando hay que cambiarlas.

 
Ampliar

Por CARLOS GARCÍA
PCS Professional Clubmaker certificado clase A USA, Asturias


 

 

 

En relación con el tema de las varillas, sugerimos que te formules la siguiente pregunta: ¿cuándo debería cambiar las varillas de mis palos?

 

La teoría dice que las varillas sólo tienen que sustituirse cuando estén dañadas, o bien cuando no se ajusten al swing del jugador. Pero en la práctica, a nuestros talleres llegan casos más pormenorizados.

 

Efectivamente, cambiamos las varillas si se han doblado, se han torcido, están oxidadas o picadas, y si tienen una fisura o se están deslaminando. También se reemplazan cuando los palos son de un jugador joven que está creciendo, y al ganar estatura requiere una pulgada más; si tu fuerza y destreza van en progresión, y necesitas jugar varillas más rígidas; si por tu madurez ves que te sentirás más cómodo con varillas menos duras, o incluso pasarte del acero al grafito; o sencillamente porque te ha tocado un juego de hierros en un sorteo o te han regalado un palo de segunda mano que no se ajusta a tus características y buscas personalizarlo; y también si te has equivocado en una compra y no quieres renunciar a las ventajas que te puede aportar la cabeza de dicho palo. Sin embargo, lo más lógico es que valga la pena cambiarlas cuando los fabricantes hayan sacado alguna novedad que mejore las prestaciones de tus palos. Es más bien por este último motivo por el que los profesionales las suelen sustituir más veces que un amateur, pero tampoco tanto como te imagines.

 

Dándoles un uso normal, y sin que se haya producido daños, las varillas de tus palos pueden durar para siempre. O mejor dicho, más tiempo del que nos ocupe nuestra vida. A largo plazo y por el uso no deberían verse afectadas las características de juego de unos palos de golf, en cuanto a la flexibilidad u otras propiedades de sus varillas. Si no se astillan o hay indicios de perder sus láminas, las de grafito estarán bien todo el tiempo que tengamos aquellos palos. Y las de acero durarán tanto tiempo como las varillas no se retuerzan, ni se piquen u oxiden gravemente, ya que nunca se gastan. En el taller podemos comprobar si han sufrido variación de flex analizando los ciclos por minuto (CPM), pero es un mito pensar que una varilla que no sufra ningún desperfecto se desgaste o fatigue por el uso, hasta el punto de perder su rendimiento original.

EL FRIO O EL CALOR

Muchos jugadores suelen llevar sus palos en el maletero del coche. En dicho ambiente se generan altas y bajas temperaturas, por lo que estos quedan fácilmente expuestos a un frío y/o un calor extremos. Semejantes temperaturas tampoco dañan las varillas de grafito, pero el excesivo calor puede llegar a afectar al material que une la varilla con la cabeza. Las varillas están fijadas a sus cabezas mediante un pegamento superfuerte llamado epoxy. Si el calor del portaequipajes bulle día tras día a una temperatura de unos 90°, a la larga es posible que dicho adhesivo se deteriore, por lo que la cabeza podría llegar a salir volando por el efecto del swing. Aunque sea poco probable, lo mejor es sacar los palos del coche y guardarlos donde la temperatura no pueda subir tan alto.

 

Lo que quizás no consigas tener claro es si tus varillas son las más apropiadas para tu swing. Los síntomas de que no están adecuadamente ajustadas pueden incluir uno o varios aspectos. Por ejemplo, cuando al pegar la bola con el centro de la cara no notas el golpe tan sólido como deberías; o bien cuando la trayectoria de vuelo sea más baja o más alta de la que estás acostumbrado con otros palos; o si tienes la sensación de que son demasiado rígidas o blandas para tu gusto en el impacto.

 

En cualquier caso, recuerda que hoy en día no es tan difícil, ni por tiempo ni por precio, cambiarse las varillas. Te lo pueden hacer en menos de una semana, y para los hierros en acero puedes elegir entre la más económica, como puede ser una True Temper, hasta alguna de precio superior como una KBS o Nippon; mientras que para los hierros de grafito tienes desde el precio asequible de la Nova Tec, la más barata, hasta las más caras de la Fujikura E160. En cuanto a las maderas, reemplazar la varilla de grafito de un driver te puede costar desde un precio más asequible, por ejemplo con la Fujikura E150, hasta los más de 1.200 euros de la Matrix Ozik TP7 (una de las varillas más caras que existe, elaborada a mano), siempre, evidentemente, en función de la calidad de los modelos.

Comentarios

No hay comentarios

Envía tu comentario

Normas de uso:
Esta es la opinión de los lectores, no de ASTURGOLF.es
No está permitido verter comentarios contrarios a las leyes o injuriantes.
Reservado el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.

Comentarios

Vídeos

Ver más vídeos