Por CARLOS GARCÍA
PCS Professional Clubmaker certificado clase A USA, Asturias
En la sección "Taller profesional", Carlos García se centra en esta ocasión en el torque de las varillas. Conozca usted la importancia de la torsión a la hora de ejecutar un golpe para buscar su varilla ideal, sobre todo cuando se trata de varillas de grafito más que de acero.

Por CARLOS GARCÍA
PCS Professional Clubmaker certificado clase A USA, Asturias
El término torque se utiliza para referirse a una característica del diseño de la varilla del palo de golf. En concreto, a la resistencia de la varilla al giro sobre su propio eje en la bajada del palo en el swing (downswing). Para medir el torque, se fija el butt (el extremo más ancho de la varilla) y se aplica una fuerza en la sección de la punta (tip) de la misma.
El valor de esta torsión se expresa en grados, de manera que cuanto menor sea el número de grados de torque, mayor será la resistencia de la varilla a girar sobre sí misma, con la fuerza que imprimimos en el downswing sobre la cabeza que está montada en dicha varilla. Del mismo modo, cuanto mayor sea el número de grados de torque, menor será la resistencia de la varilla para girarse debido a la masa de la cabeza en el downswing.
En el caso de las varillas de acero, ya que el tipo de material es el mismo en toda la varilla, la torsión o rotación se produce en un muy estrecho margen de grados, por lo que siempre es mucho menor que con las varillas de grafito. Es decir, el torque tiene mayor influencia sobre las varillas de grafito, especialmente en las maderas. Éstas están hechas con una amplia variedad de fibras de grafito de distinta fuerza, rigidez y en diferente posición determinada por el fabricante). Esto permite crear varillas de grafito con distinto torque, dentro de un abanico que va desde la torsión más alta, que alcanza los 7° u 8°, hasta la más baja, de 1,8°. Mientras que en el caso del acero, por su dureza, este margen se reduce desde algo más de 2° hasta un poco menos de 4°. Por ello, podemos confesar que el torque no es un factor que tenga que preocuparle si elige una varilla de acero. Sin embargo, sí que es un dato a tener en cuenta por quienes se decidan por el grafito.
Por fortuna, las opciones de torque a la hora de hacer un fitting en el taller no son muy complicadas. En pocas palabras, si usted es un jugador fuerte, potente y con un gran físico, con un ritmo de swing agresivo hasta la liberación del impacto, entonces nunca querrá que el torque de su varilla de grafito sea superior a los 4° ó 4,5°, porque si no, su potencia y fuerza de downswing harán que la cabeza haga girar la varilla, lo que provocará que la cara llegue demasiado abierta al impacto, y como resultado tenderá a desviarse con un fade a la derecha de su objetivo.
Por el contrario, si usted desarrolla un swing lento, suave y rítmico, no deseará utilizar varillas de grafito con un torque por debajo de 3,5°, porque
la sensación del impacto le resultaría rígida, nada limpia y poco sólida, y
la altura de sus golpes sería demasiado baja. Sí, también es habitual que las varillas con más flex generen más torque. Las varillas con más torque dan
generalmente una sensación más blanda, lo cual le puede hacer sentir más cómodo a baja velocidad, ya que la varilla absorbe más vibración al flexionar sobre su eje central.
Pero, ¡cuidado!: con demasiado torque tiene el riesgo de perder precisión en la dirección del golpe, ya que al llegar al impacto, la posición de la cara está directamente relacionada con el efecto torsional de la varilla.
De todos modos, para la mayoría de los jugadores que no necesitan salirse fuera de lo estándar, si sus varillas de grafito andan entre los 3,5° y los 5,5° (que es el caso de la inmensa mayoría de las varillas de grafito de
hoy en día), el golfista se sentirá cómodo y el torque nunca será un factor desestabilizador de su juego, ni tendrá que preocuparse por él a la hora de encontrar una varilla personalizada.
En cualquier caso, recuerde que un torque adecuado en relación al flex, el bend point, así como el peso de la cabeza y la posición del centro de gravedad influyen positivamente en la habilidad de controlar la trayectoria de la bola. Una trayectoria que será más plana con una varilla rígida de bajo torque y más pesada, en manos de un pegador rápido; y que será más alta con una varilla de alto torque, tip blando y más ligera, en manos de un jugador de swing más lento.